sábado, 21 de noviembre de 2009

No necesitamos la mentira

Debemos ser el cambio que queremos en el mundo
Mahatma Gandhi



Hola a todos desde Norbulingka. Esta semana me gustaria compartir dos temas con vosotros, el primero es la venida de S.S. El Dalai Lama a Norbulingka.

El Dalai Lama vino por la presentación de su biografía y pasó el día en el Instituto Norbulingka. Como podéis imaginar fue fiesta y todos los niños de la Casa de acogida disfrutaron de ropa nueva, que les regaló una asociación de Taiwan y de unas horas de juegos y de estar cerca de S.S. El Dalai Lama, aunque muchos de ellos no fueran muy conscientes de ello.


Para celebrar su venida los más mayores de la Casa, con la ayuda de algunos monjes, erigieron una especie de puerta, como podéis ver en las fotos, y también en ellas los veréis la mar de contentos, para saludar la llegada de S.S. y eso al filo de las 10 horas.
















La verdad es que fue breve, tan breve como tarda un coche en pasar a 30 km/h por un punto en una carretera. Según nos comentaron más tarde, durante su discurso S.S. dio las gracias un par de veces a los niños de la Casa por haber realizado la puerta y haber salido todos a recibirlo.

Acto seguido nos fuimos dando un corto paseo hasta el Instituto Norbulingka, allí se enseñan todas las artes y manualidades tibetanas, allí hay también un bonito templo y unos jardines preciosos. Durante todo el día se realizaron diferentes ceremonias, las cuales acabaron a las 16:30 horas


















También a nosotros este acontecimiento nos ha servido de excusa para hacer fotos de los niños y así poder mostrároslas en el blog.

Y después de tantas fotos, un poco más de letras tal vez os parecerá bien, por lo que vamos a por el segundo tema:

Hoy he querido comenzar este escrito con unas palabras de Gandhi.

Son pocas. Son simples. Son profundas. Te implican personalmente y en todo lo que haces.

Palabras fáciles de decir, pero que llevan una gran carga de responsabilidad en todos nuestros actos.

Y comienzo con esta frase porque resume bien el fondo de la conversación que mantuvimos hace unos días a propósito de las informaciones que se publican en algunos medios por parte de algunas ONG que por la necesidad de obtener fondos llegan, en algunos casos, a mentir o alterar la realidad o a disfrazarla. La mayoría de las veces se miente o se disfraza la realidad con el objetivo de obtener más dinero para un proyecto. Se engaña conscientemente a las personas para que den más dinero. Pero si reconocemos que la realidad no necesita adornos, tal vez en lugar de mentiras se podría recurrir a otros herramientas.

Yo mantenía la opinión de que en la sociedad actual la mentira se ha vuelto un útil que siempre se maneja a conveniencia. Creo que cuando se está hablando de causas de miseria, de necesidad, de penuria, relacionadas con cualquier ámbito, ya sea médico, paramédico, social, infantil, o cualquier otro campo que queramos englobar, no es necesario adornar la realidad con mentiras. La realidad por sí misma es suficientemente elocuente como para no necesitar adulterarla.

Creo que la mentira desacredita todo lo que toca. Y la prueba está en cómo está de desacreditada la familia política, las administraciones, y no creo necesario repasar todo lo que ha desacreditado la mentira en nuestra vida cotidiana.

Creo que cuando una serie de personas se constituyen o trabajan en una Organización no Gubernamental, implica muchas cosas. Las tres letras juntas tienen toda una filosofía en sí mismas y a esa filosofía se debería de adherir toda persona que presta sus servicios en una ONG, o similar.

Como podéis imaginar no todos estábamos de acuerdo, y algunos sostenían que ese tipo de mentiras eran piadosas. Yo personalmente prefiero conocer la verdad, y la “etiqueta” de piadosa debería de ser yo el que la colgara. Porque si no la gente me puede contar muchas mentiras y aplicarle la etiqueta de piadosa a todas y yo considerar que la etiqueta a aplicar en cada caso fuera la de grosera, burda, deshonesta, cochina o cualquier otra.

O dicho de otro modo y en otro contexto, como afirmaba Gervasio Sánchez en una entrevista realizada con ocasión de la concesión del Premio Nacional de Fotografía: “No admito que los periodistas mientan”.

1 comentario:

TU FAMILIA JIMENATA dijo...

Cuantas veces lo hemos hablado, pero no veo cambios en esta nuestra sociedad. El cambio empieza desde nuestro interior, teniendo muy claro lo que es justo y aplicarlo, y lo mejor aplicarnoslo. Querido Juan lo que veo a mi alrededor me dice que no, que solo aplicamos la teoría a los demas, caso distinto cuando nos la debemos de aplicar. Ayer le mande esta última introducción tuya a Kiko, pues estabamos en esas tesituras con su ONG. Mucha fuerza para que sigais siendo felices con lo que haceis.